Fecha de publicación: 26 de Febrero de 2026 a las 12:37:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción: El participante y campeón de crossfit abrió su corazón frente a Andrea del Boca y compartió el doloroso proceso de duelo que vivió junto a su exesposa
Contenido: La pérdida de un hijo es una experiencia que, para Martín Rodríguez, dejó cicatrices imborrables. “Sí, pero bueno, es resiliencia. Otra vez, otro día”, afirmó durante una conversación en Andrea del Boca dentro de la casa de Gran Hermano (Telefe), reconociendo que el dolor no desaparece con el tiempo. La tragedia marca un antes y un después, y vuelve consciente a quien la vive de que esto puede ocurrirle a cualquier familia.
“El caso de mala praxis puede pasarle a cualquiera”, intervino la actriz, orientando la conversación hacia la vulnerabilidad de cualquier persona ante el sistema de salud. Rodríguez asiente: “Sí, totalmente”. En ese momento, el preparador físico oriundo de Canning recordó el momento en que llegó a una clínica junto a su exesposa, Flor, para el nacimiento de su hija. “Llego a la clínica a tener a mi hija, primerizos los dos, no teníamos la más pálida idea”, relató. Al realizar una monitorización, recibieron la noticia: “Le hacen una monitorización y no estaba, no había latido”.
Ante el diagnóstico, Martín se vio invadido por la incredulidad. “Cuando me dice: ‘No hay latido’, digo: ¿Cómo puede ser, no?”, contó. Buscó respuestas y ayuda, pero la confirmación fue definitiva. A la vez, su exmujer estaba en estado de confusión tras una noche entera de trabajo de parto: “Ella estaba ida, había hecho trabajo de parto toda la noche”. La angustia era doble, porque debía sostenerse y sostenerla. “Yo en un momento pensé que estaba... ¿viste cuando una persona está al límite de volverse loca?”, confesó.
La sospecha sobre mala praxis surgió con fuerza. El campeón de crossfit cuestionó la decisión del médico: “Aparte, no fue colestasis. La colestasis es presión intrauterina, era una pastilla, y el médico lo que hizo... fue no medicarla, porque dijo: ‘No, vos sos joven, debe ser que tenés que depilarte mejor los pelitos’. Te juro. Hijo de mil p..., ya te voy a contar. Hijo de mil p...”.
El destrato se evidenció también, según el participante de GH, al recibir la historia clínica. “Yo cuando fui a buscar la historia clínica de mi hija, me la dio en un papel, una servilleta de Bonafide, manchada con café”. Además, relató el momento en que el médico lo convenció de donar el cuerpo de su hija a la escuela de medicina: “Me convenció de que done el cuerpo a la escuela de medicina, para que la investiguen, para que no le pase a otras personas”.
Aunque la opción de iniciar una demanda judicial estuvo presente, Rodríguez expresó cómo fue el proceso. “Teníamos todo como para demandarlo, e hicimos todo el trabajo para demandarlo, y llegó el momento donde había que iniciar la demanda y yo le dije a Flor: ‘Lo único que vamos a ganar acá es plata, porque...’”. La respuesta de Flor marcó el rumbo definitivo: “Ella dijo que no, que lo dejemos en manos de Dios y, y nada, nos volvimos los dos caminando de la mano a la casa”. Ambos priorizaron su bienestar emocional y la paz sobre una posible compensación.
La reflexión fue clara en voz del entrenador: “Por ahí vas a tener que pasar por un montón de cosas que te van a hacer mal, nos van a hacer mal”. Así optaron por cerrar el ciclo sin enfrentar un proceso judicial. El trayecto del duelo fue largo y exigente. “Desde entonces fue un trabajo... durísimo”, expresó, subrayando que la reconstrucción es un proceso, no un punto de llegada.
“No tolero la injusticia”, había asegurado antes de entrar a la casa de GH. Con años de terapia y trabajo personal, Martín promete combinar disciplina, templanza y juego frontal dentro de la casa.
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