Fecha de publicación: 19 de Febrero de 2026 a las 18:21:00 hs
Medio: TN
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción: El realizador lleva al cine la obra de teatro que también dirigió con la actuación fenomenal de Luis Brandoni y Eduardo Blanco.
Contenido: La historia podría darse en cualquier época: hace 40 años o también en el futuro. En el inicio de Parque Lezama, el director Juan José Campanella deja muy claro que lo que pretende mostrar es una trama atemporal: los valores de los protagonistas pueden ser los mismos de los de cualquier persona en la época que sea.
Encabezada por Luis Brandoni y Eduardo Blanco, Parque Lezama es el gran regreso de Campanella al cine de ficción, luego de El cuento de las comadrejas en 2019, la remake de Los muchachos de antes no usaban arsénico.
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Ahora, el cineasta vuelve a meterse en el universo de la vejez, una temática que resurge en casi todas sus producciones como el de la nostalgia. La combinación de ambas características se transforma en una obra en la que se debaten cuestiones político-filosóficas sobre el bien y el mal, el fin que justifica los medios y el valor de la verdad, la palabra y, sobre todo, la mentira.
La historia de Parque Lezama fue llevada al teatro por el propio Juan José Campanella con los mismos actores, Luis Brandoni y Eduardo Blanco. El cineasta adaptó la obra I’m Not Rappaport, de Herb Gardner, que tuvo en 1996 otra versión cinematográfica protagonizada por Walter Matthau y Ossie Davis.
En este caso, Campanella plasma en la pantalla la misma historia que se vio en las tablas. La trama une a dos personas de más de 70 años que se conocen en el Parque Lezama y entablan una particular relación de amistad.
Uno de ellos, verborrágico y comunista, el otro, muy callado, timorato y apolítico, tienen duelos verbales sobre las historias que se cuentan. El más extrovertido se la pasa hablando de sus supuestas misiones como agente secreto, algo que su compañero no cree una palabra.
Con el correr de las horas y los días, surgen situaciones muy complicadas a su alrededor: la visible inseguridad, la posibilidad de que cualquiera de ellos tenga un accidente y, sobre todo, resuenan en el ambiente las vidas pasadas que alguna vez tuvieron.
Entre charla y charla, los personajes de Eduardo Blanco y Luis Brandoni hilvanan las verdaderas caras de lo que vivieron, sufrieron y sintieron cuando eran jóvenes.
Parque Lezama es una película que traslada casi al pie de la letra la obra que Campanella dirigió y que fue un éxito teatral en la Argentina y en España.
Con pocas diferencias, el film es una especie de buddy dramedy, en el que los dos protagonistas debaten sobre la vida, mientras algunas situaciones complejas ocurren a su alrededor.
Una de las claves del film de Juan José Campanella, además del contenido intenso de los diálogos, es el contexto en el que se dan.
Con el dinamismo que propone siempre el ganador del Oscar, el director pudo retratar el contexto de aquel parque porteño, con los clásicos sonidos que rodean a ese espacio verde: la música de la calesita, el ruido que hace el afilador y hasta el canto de los pájaros autóctonos.
La otra base fundamental de su historia son las actuaciones. Luis Brandoni y Eduardo Blanco hacen un trabajo físico muy puntilloso para retratar a los dos hombres adultos que encarnan: sus tics, la forma de arrastrar los pies e incluso la manera de pararse impresiona por lo preciso.
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Con Parque Lezama, Juan José Campanella vuelve al cine de ficción, luego de su paso en la dirección documental con Adolfo Cambiaso, en el nombre del polo y la realización televisiva, con las series La Ley y el Orden: Unidad de Víctimas Especiales, Los enviados y Night Sky. Además, es la primera producción cinematográfica del realizador en Netflix: el film se verá en las salas desde este jueves y en dos semanas estará en la plataforma.
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