Fecha de publicación: 10 de Febrero de 2026 a las 18:14:00 hs
Medio: TN
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción: En la previa de la competencia, el esquiador habló sobre el camino de esfuerzo que lo llevó hasta allí, los sacrificios que hizo desde la adolescencia y el rol clave de su familia durante el proceso.
Contenido: Tiziano Gravier vive horas cargadas de emoción en la antesala de uno de los desafíos más importantes de su vida: representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Invierno que se disputan en Italia. En una entrevista con Puro Show (eltrece), el hijo de Valeria Mazza habló de sus sensaciones, del camino recorrido y del fuerte apoyo de su familia.
“Estoy contento por toda la experiencia y ni siquiera arranqué a competir, que es lo más lindo de todo. Tengo muchas ganas para mañana”, dijo Tiziano, con una mezcla de ansiedad y entusiasmo.
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El esquiador contó que su participación olímpica no es algo improvisado, sino el resultado de un objetivo que se propuso hace cinco años. “A veces estuvo más adelante y a veces un poco más atrás, pero siempre estuvo en mi cabeza. Fueron muchos entrenamientos, esfuerzos, viajes, giras y competencias”, recordó. Y reflexionó: “Siento que esos cinco años pasaron rapidísimo, pero al mismo tiempo crecí muchísimo como deportista y como persona”.
Al explicar en qué consiste el esquí alpino, lo hizo de manera simple: “Nos tiramos para abajo esquivando banderitas. Salimos de a uno y gana el que llega en menos tiempo”. También detalló la exigencia extrema del deporte: “Hay curvas entre 50 y 90 metros y partes donde vamos a más de 120 o 130 kilómetros por hora”.
Durante su preparación, Tiziano tuvo que hacer grandes sacrificios, incluso en su etapa escolar. Reconoció que en los últimos años del colegio sintió que se perdía momentos importantes con sus amigos. “Capaz el viaje de egresados o la fiesta de graduación, que en ese momento parecen lo más importante del mundo. Yo estaba en plena preparación para los Juegos Olímpicos de la Juventud”, explicó. Sin embargo, hoy se siente plenamente enfocado: “Ahora estoy muy dedicado a lo que hago”.
En Italia está acompañado por su familia, incluida Valeria Mazza, que vive el momento con mucha intensidad. “Dentro de la familia hay un poco de todo. Mis hermanos me entienden más porque compitieron, son mis hinchas número uno. Mi papá es más estratega, le gustan los números y la velocidad. Y mamá… es la que más lo sufre”, contó con ternura. “Es a la que más miedo le da y a veces no le gusta tanto mirar”.
Sobre los riesgos del deporte, Tiziano fue sincero. “Es un deporte de mucha velocidad y las caídas son parte. Tuve una lesión fuerte hace tres años, me disloqué el hombro y me tuvieron que operar. Pero después de eso, por suerte, no mucho más”, señaló. Y destacó la importancia del entrenamiento constante para minimizar riesgos.
Además del deporte, Gravier también avanza con su formación académica. “Me quedan siete materias de Negocios Digitales en la Universidad de San Andrés. Si todo va bien, en diciembre ya me recibo”, reveló, orgulloso de poder combinar ambas facetas.
Con la bandera argentina como emblema y años de esfuerzo detrás, Tiziano Gravier se prepara para cumplir un sueño que lo acompañó durante un lustro: competir al máximo nivel y dejar a la Argentina bien alto en los Juegos Olímpicos de Invierno.
Juegos Olímpicos de Invierno en Italia.
Estoy contento un poco por toda la experiencia y ni siquiera arranqué a competir, que es lo más lindo de todo. Así que con muchas ganas para mañana.
Te preparaste mucho para este momento, te apoyó tu familia. ¿Cómo fue todo esto?
Mirá, la primera vez que me puse el objetivo de ir a estos Juegos Olímpicos fue hace cinco años. Así que ya hace cinco años me llevo con este objetivo en la mente. A veces un poco más adelante de la cabeza, a veces otra vez un poco más atrás, pero siempre estuvo en mente. Y obviamente fue mucho tiempo de entrenamientos, de bastantes esfuerzos, de viajes, de giras, de competencias. Así que nada, la verdad que me parece un poco loco porque por un lado siento que esos cinco años pasaron rapidísimo, pero por otro lado siento que en esos cinco años también crecí muchísimo como deportista y como persona. Así que nada, estoy muy contento.
¿De qué se trata el esquí alpino? Para los que no tenemos tanto deporte encima...
Mirá, explicado bien simple y bien básico, nosotros somos los que nos tiramos para abajo esquivando banderitas. Entonces nosotros tenemos una largada, un punto de llegada, tenemos un recorrido que tenemos que seguir, nos vamos tirando de a uno y gana el que llega abajo en menor cantidad de tiempo. En esquí hay cuatro disciplinas. En todas siempre el objetivo es llegar abajo en menor cantidad de tiempo. Lo único que cambia es la distancia entre las banderitas. Y entonces como cambia la distancia entre las banderitas, cambia también la velocidad. Cuanto más cerca, más difícil. También hay menos velocidad, pero ahí entra un poco más la precisión. Y cuanto más metros hay, más velocidad va a haber. Entonces entran otros factores, ya más físicos capaz. Y bueno, hay curvas entre 50 y 90 metros y va a haber partes donde seguramente vayamos a más de 120, 130 kilómetros por hora.
Estos cinco años en que vos te estuviste preparando, estuviste, bueno, federado, el colegio te otorgaba las faltas. Fuiste a un colegio y te recibiste en un colegio muy difícil. Y me gustaría preguntarte, porque hoy debes ver a tus compañeros de colegio que salen, que se reciben de otras carreras. ¿Sentís que te estás perdiendo algo o estás sumamente dedicado a esto y sentís que esta es tu vocación? ¿Qué te ha pasado en tu vida?
Es una muy buena pregunta. Creo que los últimos dos años de colegio, más que nada, ahí me costó un poquito, eso que decís vos, de sentir que me estaba perdiendo algunas cosas. Que en ese momento son lo más importante del mundo, capaz es el viaje de egresados, la fiesta de graduación o esos últimos momentos de colegio con tus amigos. Que bueno, ya por los viajes, eso fue en 2019. Y yo ahí encima ya estaba en plena preparación para lo que en ese momento fueron los Juegos Olímpicos de la Juventud, que a los que yo fui en enero del 2020. Entonces, toda esa etapa yo estaba ya muy... Dedicado a lo que era el esquí y ese encima fue mi primer objetivo principal que tuve como deportista. Y ahí sí capaz que me costaba un poco más. Ahora, estos últimos años ya no, ya siento que bueno, sigo siendo joven, pero ya estoy un poco más grande. Y bueno, ya tanto yo como mis amigos, obviamente seguimos teniendo todo un vínculo increíble. Pero también tengo mis amigos que también hacen sus cosas y su vida. Como estoy en Buenos Aires, la verdad que me encanta compartir tiempo con ellos, con todos. Y bueno, cuando estoy ahí los disfruto mucho, pero bueno, después obviamente sí. Ahora ya estoy muy dedicado a lo que hago. Entonces, cuando viajo, nada, estoy acá.
Está Valeria con vos, ¿no? Está tu familia. ¿Y cómo vive en este momento también de tensión? Porque es una disciplina muy difícil, que tenés muchos riesgos. Existen los miedos y existen las caídas. Es decir, mamá, ¿cómo te acompaña? ¿Cómo vive tu presente?
Sí, tanto... La Flia llegó ahora hace unos días. Entonces, estaban acá en un hotel acá cerca. Justo ayer estuve un rato con ellos. Nada, ellos lo viven con mucha intensidad. Dentro de la familia tenés un poco de todo. Y después tenés a mis hermanos que compitieron en su momento. Que me entienden más como de par, capaz. Y son mis hinchas número uno. Y después tenés capaz que mi papá, que es más... No sé, le gusta saber todos los números, toda la velocidad, ¿viste? Más lógico y estratega. Sí, y después mamá, que es la que más lo sufre, pobre. Que la quiero mucho. Es a la que más miedo le da esto. Y a veces no le gusta tanto mirar. Y es la que más se preocupa.
¿Sufriste muchos golpes?
Mirá, la verdad que hasta ahora, y gracias a Dios, tocamos madera donde haya, no tantos. Sí tuve un golpe hace tres años donde me dislocué el hombro, que me tuvo que operar. Una caída esquiando. Pero después que eso, no mucho más. Entendemos que es un deporte de riesgo, de mucha velocidad. Y lamentablemente, como decían ustedes ahí, las lesiones y las caídas son parte del deporte. Pero bueno, también nosotros nos entrenamos todo el año justamente para estar lo más preparados posible y para minimizar obviamente todos esos riesgos.
Tiziano, ¿vos te dedicás a full a este deporte o también estudiaste una carrera?
Estoy muy dedicado al deporte, pero me quedan siete materias de negocios digitales en la Universidad de San Andrés. Así que si todo va bien y me siento a estudiar las horas que hagan falta, en diciembre ya me recibo. Así que estoy contento también por ese lado.
¿Se puede estudiar y dedicarte a un deporte así que te exige tanto?
Sí, mirá, yo cuando terminé el colegio, en 2019 fue, yo estaba segurísimo que quería seguir con el mundo del deporte, pero nada. Entonces me dijeron, bueno, ahí va que estudiar, que en su momento no me parecía mal, estaba bien. Entonces empecé a buscar un poco opciones.
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