Fecha de publicación: 12 de Diciembre de 2025 a las 12:47:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: GENERAL
Descripción: Las autoridades meteorológicas alertaron sobre condiciones que pueden causar congelación rápida y afectaciones en servicios básicos, especialmente en zonas rurales del norte del país
Contenido: El norte de Estados Unidos está enfrentando una ola de frío extremo que ha motivado la emisión de advertencias por parte de las autoridades meteorológicas en los estados de Montana y Dakota del Norte. El evento, provocado por el desplazamiento de una masa de aire ártico, comenzó el jueves 12 de diciembre y mantiene a diversas comunidades bajo alerta por temperaturas peligrosamente bajas que pueden afectar la salud, la infraestructura y las actividades productivas de la zona.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS), que depende de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), mantiene emitidas vigencias de alerta en condados rurales y urbanos, tras registrar valores de sensación térmica que alcanzan los -45 °C (-49 °F), con temperaturas reales de hasta -30 °C (-22 °F). Los municipios contemplados en las advertencias incluyen, según puntualizó Reuters, regiones como Daniels, Northern Valley y Sheridan en Montana, además de Burke, Divide, Mountrail y Williams en Dakota del Norte.
De acuerdo con reportes de The Weather Channel y datos oficiales de NOAA, el fenómeno se origina por la alteración del vórtice polar, que suele retener el aire frío sobre el Ártico, pero que, bajo ciertas condiciones, permite la llegada repentina y generalizada de frío extremo a puntos alejados del círculo polar. Episodios similares han presentado consecuencias graves, por lo que los organismos oficiales instan a la población a aplicar precauciones estrictas y seguir los partes meteorológicos.
El NWS comunicó que el noreste de Montana y el noroeste de Dakota del Norte se encuentran bajo “advertencia de frío extremo” desde el jueves por la noche y hasta la tarde del viernes 13 de diciembre, con posibilidad de extensión dependiendo del avance de la masa ártica. El comunicado oficial, replicado por Reuters, resume: “Las condiciones pueden causar congelación en la piel expuesta en menos de diez minutos y provocar hipotermia con mayor rapidez que en una situación habitual de frío”.
El aviso abarca comunidades agrícolas y ganaderas de ambos estados y previene la posibilidad de roturas de cañerías por congelamiento, fallas eléctricas y afectaciones a la movilidad rural. Según el informe publicado en la plataforma de NWS Glasgow y confirmado por el centro regional de Bismarck, la sensación térmica mínima se estima entre -40 °C y -45 °C (-40 °F y -49 °F), superando los registros promedio de años anteriores para la misma época.
El fenómeno responde a los patrones invernales del vórtice polar, una estructura atmosférica de baja presión y aire frío que habitualmente permanece sobre las regiones polares. Según explicó la NOAA, el sistema sufrió una alteración que permitió el descenso de la masa ártica hacia el centro y este de Estados Unidos. Este tipo de eventos pueden acelerar el enfriamiento de amplias franjas de Norteamérica y provocar variaciones meteorológicas abruptas que modifican la vida habitual de las regiones afectadas.
Un reporte reciente de The Weather Channel detalló que cuando el vórtice polar se debilita o se desplaza, el riesgo de irrupciones de frío severo aumenta considerablemente, lo que ha ocurrido en algunas temporadas invernales previas, aunque rara vez en diciembre con la intensidad actual.
Los avisos de frío extremo publicados por NWS incluyen zonas rurales y urbanas en los condados:
Algunas de las localidades mencionadas en la advertencia oficial son Opheim, Plentywood, Scobey, Medicine Lake (Montana), además de Powers Lake, Stanley, Williston, Bowbells, Lignite, Crosby, Parshall, New Town, Columbus y Portal (Dakota del Norte).
El alcance y la vigencia de la advertencia pueden modificarse de acuerdo con el avance de la masa de aire frío, advirtió el NWS, quien pidió a la población que siga todos los boletines y previsiones actualizadas.
El descenso de la sensación térmica a valores por debajo de -40 °C incrementa el peligro de congelación y de hipotermia, especialmente para quienes deben permanecer a la intemperie por trabajo, necesidad o falta de resguardo adecuado. La NOAA informa que la exposición sin protección en estos entornos puede generar congelación en piel expuesta en tan solo 10 minutos y daños irreversibles en personas vulnerables, menores o adultos mayores.
La infraestructura también enfrenta riesgos concretos ante el congelamiento prolongado, incluyendo rotura de caños, fallas eléctricas, pérdidas en sistemas de calefacción y problemas logísticos en la entrega de suministros a zonas rurales. El Weather Prediction Center de la NOAA recordó, en un documento reciente, que episodios comparables han provocado afectaciones económicas por daños materiales y pérdidas ganaderas en temporadas previas.
Las autoridades nacionales y estatales, coordinadas desde el NWS y la NOAA, emitieron un listado de pautas para prevenir daños y víctimas:
Brad Mickelson, jefe de pronósticos en el Servicio Meteorológico Nacional, declaró a Reuters: “Este patrón de frío intenso no es inédito pero sí infrecuente para el mes de diciembre”.
Los registros de la NOAA y de The Weather Channel señalan eventos cercanos en años pasados. En diciembre de 2016 y durante olas polares en enero-febrero de otros inviernos, zonas de Montana y Dakota del Norte experimentaron sensaciones térmicas de hasta -42 °C (-44 °F), pero la temporalidad y la velocidad con la que ha descendido la temperatura en 2025 representan un desafío particular.
El servicio histórico de datos del clima indica que las medias para diciembre en ciudades como Glasgow, Montana, rondan los -15 °C (5 °F), pero durante esta irrupción los valores mínimos duplican en severidad los promedios mensuales habituales.
Según Reuters y los portavoces de NOAA, la advertencia de condiciones peligrosas rige hasta el sábado 14 de diciembre, aunque existe la posibilidad de que las bajas temperaturas persistan debido a la permanencia del aire ártico. El pronóstico sugiere que la masa fría migrará lentamente hacia el este, con posibles impactos en otras regiones del Midwest y noreste de Estados Unidos.
La NOAA actualizó: “La persistencia del aire frío podría sostener valores de sensación térmica peligrosamente bajos incluso después del fin de las advertencias más estrictas”, por lo que pidieron a la comunidad mantener el monitoreo de las condiciones y evitar confiarse.
La ola de frío tiene consecuencias directas en actividades agrícolas, ganaderas y de transporte. Los especialistas consultados por Reuters afirman que el sector agropecuario enfrenta riesgos en el manejo del ganado expuesto, la provisión de agua, alimentación y la caída de rendimiento por estrés térmico.
El consumo de energía eléctrica también se ha incrementado –señala la The Weather Channel– debido a la mayor demanda de calefacción residencial y comercial, que puede tensionar la capacidad de las redes de suministro.
Según la NOAA, “las comunidades deben anticipar posibles interrupciones logísticas y demoras en el restablecimiento de servicios en caso de avería o cortes energéticos”.
Las autoridades llaman a la población a extremar la prudencia, mantener canales de información con fuentes oficiales y aplazar desplazamientos hasta que mejoren las condiciones. El Servicio Meteorológico Nacional y la NOAA recalcaron la importancia de cooperar con los organismos de emergencia y seguir recomendaciones para reducir riesgos en momentos de frío extremo.
Los próximos días serán determinantes para observar la evolución del sistema y definir nuevas áreas bajo vigilancia. Hasta que la masa de aire ártico retroceda, la prioridad de las autoridades es evitar daños personales y materiales adicionales.
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