Fecha de publicación: 10 de Diciembre de 2025 a las 09:57:00 hs
Medio: TN
Categoría: GENERAL
Descripción: Las muñecas, pequeñas pero esenciales, suelen resentirse por lesiones, movimientos repetitivos o desgaste.
Contenido: Sacar un archivo del estante, sostener una sartén pesada o incluso destapar una botella puede convertirse en una tarea dolorosa para muchas personas a partir de los 40 años. Las muñecas —articulaciones pequeñas pero fundamentales— suelen resentirse con el paso del tiempo por lesiones, movimientos repetitivos o desgaste natural.
Según el Dr. Tim Tobias Lögters, jefe de la división de cirugía de muñeca de la Sociedad Alemana de Cirugía de Trauma (DGU), una parte importante de estos problemas comienza por el uso cotidiano de pantallas y dispositivos electrónicos.
“Los movimientos repetitivos pueden sobrecargar las muñecas, causando inflamación de las vainas de los tendones y dolor”, explica. Ese uso intensivo —teclear, deslizar el dedo sobre el celular, manejar el mouse durante horas— se vuelve uno de los desencadenantes más frecuentes.
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Lögters señala que aproximadamente la mitad de los problemas de muñeca después de los 40 se deben a lesiones, mientras que la mayoría del resto responde a enfermedades o desgaste progresivo.
El dolor y la debilidad de muñeca pueden tener distintas explicaciones. Entre las más observadas por los especialistas:
Aparece cuando los canales por donde pasan los nervios se estrechan. Suele manifestarse como hormigueo nocturno en el pulgar, índice, dedo medio y parte del anular.
Son pequeños bultos que emergen desde la cápsula articular. Pueden tener el tamaño de un grano de mijo o llegar al de un hueso de ciruela. “Surgen cuando la presión sobre la articulación hace que el líquido sinovial sobresalga”, explica Lögters.
El paso del tiempo afecta el cartílago de la muñeca. Mover la articulación provoca dolor, y si hubo una fractura previa, la molestia puede presentarse incluso en reposo.
El especialista es claro: no hay que subestimar el dolor agudo.
“Lesiones aparentemente menores también pueden provocar daños estructurales —por ejemplo, en los ligamentos—. A veces, los síntomas no aparecen hasta años después”, advierte.
Por eso recomienda consultar a un traumatólogo u ortopedista aun cuando el dolor no parezca grave.
Sobre la inmovilización, el Dr. Lögters indica que puede usarse hasta dos semanas, pero no como solución permanente. “El movimiento adecuado fortalece músculos, tendones, articulaciones e incluso la estructura ósea. Eso es clave para recuperar y mantener la flexibilidad.”
Además de moderar el uso de pantallas, el especialista sugiere un enfoque integral:
La combinación de dolor, debilidad, hormigueo o pérdida de fuerza es un llamado de atención. Y aunque muchas causas son manejables, la detección temprana evita que un problema menor se convierta en una lesión crónica.
Cuidar las muñecas no solo es cuestión de movilidad: es una inversión en autonomía, fuerza y calidad de vida para las tareas de todos los días.
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