Fecha de publicación: 8 de Diciembre de 2025 a las 10:59:00 hs
Medio: TN
Categoría: GENERAL
Descripción: Nuevos datos explican por qué ocurre y qué buscan los usuarios para recuperar el control.
Contenido: La hiperconectividad prometía hacernos la vida más fácil. Sin embargo, para muchos usuarios —sobre todo entre los más jóvenes— estar en línea dejó de ser práctico y se convirtió en una experiencia agotadora.El Informe sobre el Estado de la Navegación 2026 de Shift, elaborado tras encuestar a 1000 adultos, lo confirma con números: el 62% experimenta agotamiento digital recurrente y casi la mitad siente que su navegador los distrae tanto como los ayuda a concentrarse.
El problema no es solo la cantidad de horas frente a la pantalla, sino la forma en que navegamos: múltiples pestañas, interrupciones constantes, redes sociales abiertas en simultáneo y un flujo de información imposible de procesar.
Los datos del estudio muestran un patrón claro:
El navegador, que debería ser una herramienta neutra, se transformó en un espacio caótico donde conviven trabajo, ocio, chats, videos y estímulos que compiten por la atención.
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Según la encuesta, el 47% afirma que el navegador los distrae y los ayuda por igual, lo que refleja una relación ambivalente: dependemos de estas herramientas, pero también nos perjudican.
El agotamiento digital no impacta igual en todas las edades.
La brecha generacional muestra que a mayor vida digital, mayor desgaste, especialmente en quienes viven conectados por trabajo, estudio y socialización.
Lejos de resignarse, la gran mayoría busca recuperar una relación más saludable con la tecnología. El 92% quiere navegadores más personalizables y el 81% está dispuesto a cambiar de herramienta si encuentra una que se adapte mejor a su forma de trabajar y descansar.
Piden algo simple: menos interferencia y más control. Separar lo personal de lo laboral, ordenar tareas, bloquear notificaciones y reducir distracciones son cambios que, según los investigadores, pueden marcar una diferencia inmediata en cómo se siente el día.
La conclusión del informe es clara: no se trata de desconectarse del mundo digital, sino de hacerlo más habitable. Crear entornos online que bajen el ruido, protejan el foco y respeten los tiempos humanos no solo mejora la productividad; también reduce el agotamiento y ayuda a recuperar energía mental.
El desafío ya no es tener más funciones, sino tecnología que acompañe y no desgaste. Y, sobre todo, hábitos digitales más conscientes para navegar sin que la navegación nos consuma.
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