Fecha de publicación: 5 de Mayo de 2026 a las 21:50:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción:
Contenido: En otro tiempo, Johanna Villafañe y Pamela Pombo se presentaban ante el público como las hermanas Pombo, un dúo inseparable que compartía sueños, departamento y carrera mediática. Pero el lazo que alguna vez fue tan fuerte terminó quebrándose, y el distanciamiento quedó a la vista cuando la vida personal de Pamela se volvió noticia. El testimonio de la mendocina, quien denunció al exrugbier de Los Pumas Patricio Albacete por violencia, recorrió los medios, pero la reacción de Johanna, quien fue su compañera artística y casi su familia, sorprendió a todos y desató una ola de comentarios. En medio de la polémica, Villafañe decidió explicar su postura en La Mañana con Moria (El Trece) tras su fuerte comentario en las redes.
En diálogo con Moria Casán, Johanna admitió que el mensaje que escribió y que luego borró fue fruto de un impulso y que, al ver la situación de Pamela, no pudo evitar revivir episodios que creía superados. “Primero sentí dolor y angustia, porque no le deseo esta situación a nadie. Pero también me removió recuerdos muy profundos, memorias que estaban ahí, latentes. Desde el impulso, me salió decirle: ‘Mirá qué loco, Pame, las vueltas de la vida, que hoy vos estás en esa situación’”, relató, visiblemente movilizada.
Para contextualizar el trasfondo del conflicto, Johanna repasó sus años de convivencia con Pamela, cuando ambas intentaban abrirse camino en la ciudad de Buenos Aires. “Nos vinimos de Mendoza, ambas con un sueño, queriendo radicarnos acá y empezar a trabajar en el ambiente artístico. Vivíamos juntas, cada una tenía su dormitorio. Yo la consideraba familia, más allá de que no somos hermanas biológicas”, recordó. Fue en esa etapa cuando Villafañe conoció a quien luego se convertiría en su agresor, durante una visita al programa Animales Sueltos. “Empecé una relación con él. Al principio todo bien, pero después empezaron los celos, el control, la violencia. Pamela era testigo de lo que yo vivía”, aseguró.
Según su testimonio, Pamela no solo presenció episodios de maltrato verbal y físico, sino que, lejos de acompañarla, permitió que su agresor subiera al departamento e incluso, en palabras de Johanna, se puso del lado de él. “Ella escuchaba cómo yo me defendía. Él me agarraba y me llevaba al dormitorio. Yo era chica, tenía 20 años, estaba vulnerable. Pamela era mi persona de confianza, pero en ese momento me sentí sola”, relató en el programa.
Consultada por Moria sobre por qué su compañera habría adoptado esa postura, Johanna ensayó una explicación: “Quizás quería despegarse, que yo me fuera del departamento, que ella siguiera trabajando sola con su apellido. Capaz que le vino bárbaro el golpe para largarse sola. Lo cierto es que, cuando más la necesitaba, no estuvo para mí”. Villafañe denunció a su agresor, animada por el apoyo de su madre, quien estaba en Mendoza. “Pamela no me eligió, no me apoyó ni me acompañó. Sentía miedo de denunciar porque estaba amenazada y controlada, no solo por el golpe, sino por el control sobre mis vínculos y mi vida”, detalló.
La experiencia dejó una herida que, según Johanna, nunca terminó de cerrar, en parte porque su testigo clave no la respaldó. “Ella vio el maltrato físico y psicológico, pero no pude contar con ella para que diera su testimonio a mi favor. Se puso del lado del agresor”, lamentó. Incluso recordó que el abogado Fernando Burlando defendió a su agresor y que, en un móvil de televisión, Pamela tomó la misma posición. “No creyeron en mí”, resumió.
Lo vivido por Villafañe no solo fue doloroso en su momento, sino que, al observar la situación de violencia que hoy atraviesa Pamela Pombo, emergió con fuerza. “Esperaba un poco de empatía, que me contenga y me acompañe, porque en ese momento estaba destrozada. La víctima muchas veces no se anima a hablar enseguida. Yo tenía todo esto guardado”, confesó. Según dijo, su reacción reciente fue tardía, pero inevitable: “No me animé a hablar antes. Ahora, al ver lo que le pasa a ella, todo eso me removió”.
La historia de las “hermanas Pombo”, que alguna vez compartieron sueños y escenario, quedó atravesada por la violencia y la falta de apoyo. Hoy, ambas buscan reconstruirse desde lugares distintos, pero el pasado y la necesidad de ser escuchadas volvió a unirlas, al menos en el debate público sobre la importancia de la empatía y el acompañamiento entre mujeres, especialmente frente a situaciones de violencia de género.
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