Fecha de publicación: 2 de Mayo de 2026 a las 05:39:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción:
Contenido: El casting abierto para Hairspray, la nueva producción dirigida por Fer Dente, reunió a 500 aspirantes en busca de un lugar en una de las obras musicales más populares, estrenada originalmente en Broadway en 2002. Pese a la gran convocatoria y la competencia, una sola persona logró destacarse ante el director y su equipo para interpretar el icónico papel de Tracy Turnblad: Belén Bilbao.
Desde temprana edad, Belén eligió el camino del arte y se volcó de lleno a la música, su gran pasión. Comenzó a formarse siendo aún una niña, con el objetivo de dedicarse profesionalmente y alcanzar un protagónico en el género musical. El tiempo y el esfuerzo finalmente rindieron sus frutos, y hoy la joven actriz celebra haber conseguido el rol principal en uno de los musicales más emblemáticos, abriendo una nueva etapa en su carrera y en la historia de Hairspray en la escena local.
Malasaña, un bar ubicado en el corazón de Palermo, fue el escenario elegido para el encuentro de Teleshow con la protagonista. Allí, Belén relató cómo vivió el proceso de audiciones y contó detalles de su proceso creativo, desde la búsqueda para imprimirle a Tracy su sello personal hasta la ansiedad y la expectativa por el inminente estreno, previsto para el 6 de mayo en el Teatro Coliseo.
—¿Por qué elegiste audicionar? ¿Cómo te llegó esa propuesta? Porque sé que fue un casting abierto.
—Bueno, yo siempre estoy atenta a los castings abiertos porque son una oportunidad enorme para mostrarse para tener experiencia y para conocer. Así que siempre estoy atenta, pero yo ya venía audicionando para los, para los proyectos de Fer. En septiembre había audicionado para Company, que era la obra que él protagonizó, llegué hasta el final y después me dijeron que no quedé. Lloré tres semanas. Cuando me enteré que estaba Hairspray dije: “Sí o sí vamos a volver a intentarlo”. No hubo dudas, fue como sí o sí voy a mandar un video a la convocatoria abierta y fui pasando instancia.
— Antes de mandar el video pensaste: “Uy, voy a mandarlo y por ahí otra vez no quedó”
—Sí, pero por suerte hago terapia y con mi psicóloga dijimos: “Es así”. Igual venía de esa angustia grande de no haber quedado en el proyecto anterior. Y bueno, es difícil, pero así es la carrera del artista enfrentarse a esa frustración y volver a intentar y volver a intentar. Y bueno, y después sucede.
—¿Cómo fue ese proceso de audición? Mandaste el primer video y ¿después?
—Mandé el video para la convocatoria abierta y después nos llamaron para una instancia presencial, que fueron como cinco instancias en un día, que eso fue un montón porque como que era este tira y afloje de pasás y después te vuelven a llamar. Fue esa instancia presencial y de ese día, que éramos como ciento cuarenta en esa instancia presencial nos seleccionan a doce para un entrenamiento en el verano. En ese entrenamiento fuimos cuatro días y al final se hizo una audición final en el coliseo, vestidas de la época, donde hicieron un recorte y quedamos seis.
—¿Quedaron seis y te llama Fer Dente and te dijo: “Sos vos”?
—No, no, ojalá. Después de que quedamos seis, ese mes como que me preparé yo con mis maestros para la audición final, que eran los callbacks finales. En el primer día audicionamos eramos las seis y ahí nos probaron con otros personajes y también cantamos solas y hacen un recorte y quedamos tres. Al día siguiente, que eramos solo tres, recién ahí me dijeron, al final del día, me dijeron: “Quedaste seleccionada”.
—¿Qué sentiste en ese momento?
—No lo podía a creer. Fue de lo más lindo que me pasó en la vida. Cuando te lo dicen en el momento igual no entendés, no te lo crees, no pensás que es verdad, es como mostrámelo en algún papel. ¿Esto es real?”. Fue una sorpresa enorme una alegría gigante. Y es esa cosa de no poder creerlo, que se esté dando algo que deseaste mucho tiempo.
—¿Y cómo es ese proceso para crear a tu Tracy? Alejada de las expectativas de la película y darle tu impronta, ¿cómo es tu proceso creativo?
—Qué buena pregunta. Bueno, trabajamos mucho en equipo. La verdad es que Fer y Laura todo el tiempo me están ayudando, creo que hay algo re lindo de que ellos me dejan como probar y traer lo que a mí me parece lindo para traerle al personaje o prestarle cositas mías. Ellos, desde afuera, con su mirada afuera me incentivan a traer otras cosas que por ahí no son mías y son del personaje, pero la verdad es que Tracy es un personaje increíble, que tiene muchas capas porque es muy alegre, pero también es muy creyente y como luchadora e intensa, fiel y vive todo muy intensamente, entonces es muy divertido para actuar. Es muy vital Tracy, me estoy divirtiendo encontrándola, buscando qué piensa, en qué cree, cómo se enamora, cómo se divierte, cómo se ríe. Es como muy divertido explorar, pero es buscarla.
—¿Sentís esa presión de por ahí como es un personaje tan icónico, de hacerla de una manera determinada?
—Es un desafío enorme. Por eso agradezco tanto haber tenido, si bien fue difícil y llevó mucho trabajo, esos tres meses de audición con ese entrenamiento, la verdad es que fueron un lujo para mí porque me hicieron trabajar desde antes y entrar en contacto con el material antes. Entonces, en este proceso de ensayos como que entré un poco más familiarizada con el personaje. Pero sí, me siento super desafiada y espero estar a la altura.
—¿Cómo es trabajar codo a codo con Betular? Que aparte es su primer musical
—Es que es lo más. Betu es realmente un compañero hermoso, es muy humilde, muy divertido, me hace reír mucho. Es super responsable, tiene ideas hermosas para hacer en escena, la verdad es que es un lujo y es agradecido, todo el tiempo, todo el tiempo me agradece. La verdad es que es muy divertido, no me podría haber tocado mejor compañero y se generó algo hermoso, tanto que el otro día vino Vane Butera a ver un ensayo y me dijo: “Hay algo, hay una química entre ustedes” y yo también lo siento, siento que hay algo con Betu que ya nos llevamos bien de entrada, tenemos como un humor compartido, somos muy del chistecito y también somos re perfeccionistas los dos. Entonces hay como algo lindo pasando.
—¿Y Fer Dente como director?
—Fer es increíble, tiene una cabeza que a mí me alucina. Está en todo. Yo lo observaba el otro día y conoce el material más que nadie, pero de verdad, desde cada golpe musical, cada instrumento que suena, se sabe el guion de memoria; las ideas que tiene, cómo te das cuenta que tomó una decisión porque después al final vuelve a eso. Yo estoy aprendiendo mucho de verlo trabajar y de trabajar con él, la disciplina que tiene, él es ejemplo de esa disciplina y de ese comportamiento laboral. Entonces sí o sí te ponés en ese lugar porque te espeja a eso. Aprendés un montón y él realmente quiere sacar lo mejor de vos y tiene esa cosa muy linda de mirarte y hacerte sentir valorado, así que estoy disfrutando un montón de trabajar con Fer.
—El desafío vocal, porque Tracy tiene sus momentos agudos, está mucho tiempo cantando. ¿Cómo lo trabajas?
—Sí, es un montón. Básicamente resigné mucho mi vida social. Me voy a dormir temprano, no salgo, no hago planes, es un poco la parte sacrificada sobre todo cuando te toca un rol tan demandante vocalmente. También es fijarte muy bien lo que comés, para cuidar la irritación, no hablar de más, tengo todo un equipo, tengo una fonoaudióloga que la amo con toda mi vida, siempre me hace spa vocal y me hace masajes, o me hace hacer ejercicios de optimización vocal. Tengo a César Mazoni, profesor, Fran Budas, que es coach vocal de la obra, que también está todo el tiempo ahí. Eugenia Gil Rodriguez, que es una bestialidad. O sea, hay mucha gente, no es yo sola, tengo un equipo enorme y el equipo de la obra que todo el tiempo me están cuidando.
—Esto de que resignaste un poco tu vida social, vos tenías tu banda ¿Qué pasó con eso?
—Bueno, estamos en una pausa. Fue conversado desde el minuto uno que yo me puse a audicionar e iba avanzando. Nos sentamos y tuvimos una charla las tres y, bueno Paula (Chouhy) en ese momento todavía no había audicionado, pero después quedó en el proyecto. Pero desde el principio las dos me dijeron: “Te apoyamos, sabemos lo que significa esto para vos y sabemos lo que lo deseas. Y si eso implica que sea un año más tranquilo para el proyecto que lo sea”. Va más allá también la banda para mí ellas son mi familia más que mis compañeras de trabajo. Entonces es como que no se termina eso. Cada una esté concentrada en proyectos que deseaba pero sigue ahí Vocat no se termina.
—El otro día fue el primer día en el teatro, ¿Cómo lo viviste?
—Ay, fue una emoción. Al principio, cuando entré no pude evitar llorar y dije: “Ay, Dios, necesito dejar de sentir tanto”, es muy cansador sentir así, pero fue una emoción enorme entrar de vuelta. La última vez que estuve ahí fue audicionando entonces fue muy impactante estar entrando y el camarín con mi nombre y con el de Paula y el de Sofi (Morandi), los regalitos y cómo nos cuidan, nos quieren y nos miman. Fue muy espectacular y empecé a llorar y después dije: “Bueno, hay que tener un interruptor de apagar la emoción” y decir: “Bueno, me pongo en modo trabajo”. Ahí empecé a estar en modo foco, te volvés medio robot, pero fue un poco las dos cosas, la emoción enorme y de repente tener que estar concentrada, no puedes estar desbordada de emociones siempre.
—¿Y cómo fue esa primera vez ya personaje?
—El día que hicimos las fotos fue la primera vez que me vi lookeada de Tracy de verdad y yo estaba toda emocionada y estaba toda maquillada, entonces no podía llorar entonces Fer me decía: “Laura Silva me enseñó que te tenés que inclinar hacia adelante para que las lágrimas caigan derecho al piso”. Yo estaba muy emocionada, no podía creer, encima el trabajo del equipo de maquillaje y de pelucas y de vestuario es impresionante. Realmente la caracterización de cada uno está increíble, casi que somos el personaje no está Belén, está Tracy, es increíble. Y cuando la vi a Paula también vestida y nos miramos las dos al espejo y nos agarramos la mano, era imposible no llorar. Era sentirnos niñas de vuelta. En general este proyecto trae todo el tiempo a mi Belu de diez años o sea, arranqué a los seis años a estudiar teatro musical, pero creo que a los nueve dije: “Esto es lo que más amo en la vida”. Tomármelo con un compromiso siendo una niña con mucha pasión, entonces como que este proyecto me lleva a ese lugar de vuelta, a esa niña, que encima a esa edad conocí a Paula también y que se moría por estar arriba del escenario y era lo único que le importaba.
—¿Cuánto tardás en convertirte en Tracy?
—El otro día creo que una hora, pero bueno, también el otro día fue particular porque estábamos lookeándonos todos. Pero sí creo que con una hora estoy con el maquillaje, ponerme la peluca. Tengo muchos vestuarios, tengo cambios de vestuario rapidísimos en escena que eso estamos ensayo porque es como ensayar una coreografía, es complejo y eso me da nervios. Tengo cambios de peluca, cambios de vestuario, el maquillaje es espectacular.
—Estás todo el tiempo en escena sos vos y Betular.
—Te juro. El otro día que hicimos pasada completa, dimensioné que no freno. Es demandante de energía también, corro mucho y ya estamos pensando en armar estaciones de agua, porque en los cinco segundos que tengo para salir de escena y volver a entrar tengo que tomar agua porque si no me muero. Solo tengo una canción de descanso en toda la obra.
—¿Qué esperás del estreno? ¿Cómo lo imaginas en tu cabeza?
—Yo creo que va a ser una emoción muy grande, muy grande. Espero disfrutar porque sé que no hay nada como la primera vez que hacés algo, así que me deseo estar muy, muy presente y absorber todo lo que pueda sentir ahí, porque es algo único que no se vuelve a repetir. Después empezás a ponerte más canchero y empezás a vivir las funciones de otra manera también hermosa, pero no hay nada como la primera vez. Así que espero eso, estar ahí presente y disfrutar mucho de lo cumplido.
—¿Cómo pensás que lo va a vivir el público?
—Yo creo que la gente se va a ir contenta del teatro, se va a ir feliz, se va a ir creyendo en lo lindo de la humanidad de verdad, porque es una obra que realmente promueve valores muy lindos y la inclusión, la diversidad, el festejo, la alegría. Es algo muy necesario para los tiempos que corren. Así que yo creo que la gente se va a ir muy feliz del teatro. Encima las canciones son increíbles, son muy conocidas y se van a ir felices, no tengo dudas.
Fotos: Adrián Escandar y Hairspray
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