Fecha de publicación: 1 de Mayo de 2026 a las 18:45:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción:
Contenido: Desde el mediodía, el barrio porteño de Chacarita, en la intersección de Concepción Arenal y Warnes, se transformó en una fiesta para celebrar los tres años de El Observador, la radio multiplataforma lanzada el 1 de mayo de 2023. La ocasión reunió a oyentes, vecinos y figuras del medio en una jornada que fue creciendo en intensidad y clima festivo a medida que pasaban las horas.
A partir de las 12, la gente comenzó a llegar poco a poco y fue llenando la cuadra, que se encontraba cortada para la seguridad de todos los asistentes. Mientras los recién llegados recorrían la zona, se encontraban con actividades pensadas para disfrutar a pleno del día: una mesa de ping-pong, metegol y varios foodtrucks, ofreciendo alternativas gastronómicas para todos los gustos. En medio de la calle, un pequeño escenario aguardaba a los protagonistas del evento, anticipando intervenciones y momentos especiales a lo largo de la jornada.
Mientras el clima festivo se desplegaba, Luis Majul conducía su programa en el estudio, bajo la atenta mirada de algunos seguidores que se animaron a ingresar y lo saludaban a través del control. Aunque concentrado en su labor, el periodista levantaba la cabeza para devolver el cariño del público. Durante un intervalo, el equipo ingresó con una pequeña torta y una copa de espumante, permitiendo el tradicional brindis por un año más al aire. El gesto, sencillo pero emotivo, reforzó el sentido de comunidad entre quienes integran la radio y su audiencia.
Al llegar el corte, Luis, con su humor y buena disposición, salió del estudio que lleva el nombre de Jorge Lanata para saludar uno a uno a los presentes. “Gracias por acompañarnos todos los días”, fue la frase que más se repitió en esos minutos, mientras los abrazos y gestos de agradecimiento se sucedían entre el periodista y quienes lo esperaban desde hacía algunas horas. Fue durante uno de estos breves cortes que el conductor dialogó con Teleshow, compartiendo sus sensaciones sobre el aniversario de la emisora.
En medio de selfies, saludos de espectadores y encuentros, se mostró emocionado: “Estoy contento y muy emocionado. Hoy escribí algo que subí a mis redes donde decía que después del nacimiento de mis hijos, Victoria y Octavio, después de algunos libros que deben estar en la biblioteca de alguna gente en la Argentina, después de haber creado otra emisora, a la que le va muy bien—Berlín 107.7—y de laburar en un lugar como La Nación+, lo mejor que me pasó en estos años es hacer esta radio. Sobre todo por el profundo vínculo que hay entre la audiencia y nosotros, y porque hacia adentro nos hemos convertido en una familia”.
El conductor hizo hincapié en el clima de trabajo y la libertad que caracteriza a El Observador: “Yo tengo un algo real y personal, que soy bastante cabrón y muy exigente e hincha pelota, pero al mismo tiempo siento que en estos años pude dejar de hacer micromanagement para que el equipo que tenemos se exprese y lo haga bien. Por ejemplo, hoy dije: ‘Hagan lo que quieran para los tres años’. Y armaron esto. Estamos contentos, lo agradecemos y yo aprovecho para permitirme emocionarme y celebrar, que también hace bien”.
Majul también remarcó el crecimiento de la radio y el lazo especial con su público: “Yo lo que creo es que, todos los que trabajamos acá, además de no tener ningún condicionamiento, por ejemplo que cuando uno dice: ‘No, la libertad de expresión...’ Nosotros discutimos, hacemos lo que nos parece bien. Somos como una familia donde mucha gente se lleva muy bien. Recién escuché a muchos de mis colegas que decían: ‘Yo no siento que vengo a laburar acá, siento que vengo a pasarla bien’. O hay gente que no se lleva tan bien, como Marina Calabró y Yanina Latorre, aprendí que eso también es parte de una familia, la cuñada no se lleva bien con el cuñado, aunque en los momentos claves están juntas, se saludan y se respetan. Bueno, eso, eso es lo que vale. Y además, yo no pensaba que podíamos llegar a tanto”.
El periodista recordó los inicios y el desafío de instalar una radio digital en un mercado saturado: “Hace tres años, cuando yo estaba en la playa, dije: ‘Uy, qué quilombo que va a ser esto, qué nivel de competencia’. Hay mucha competencia, es una competencia por la atención. Somos una radio que streamea, de manera que competimos con los streamings, competimos con la radio y además a veces competimos con los portales, porque instalamos temas y marcamos agenda. Y eso yo creo que se ve y la gente lo agradece”.
Durante el clásico pase entre Majul y Franco Mercuriali, también participaron Horacio Cabak y el imitador Iván Ramírez, quien aportó un momento de humor al ponerse en la piel de Majul para un mano a mano con el original. Antes de ingresar al estudio, Ramírez habló con Teleshow sobre la invitación y el desafío de enfrentar a sus personajes con los originales: “Me invitaron hace bastante, de una dije que sí, porque me encanta ir a todos los lugares, para mí son charlas y es una invitación muy linda que llevo”.
Consultado sobre cómo preparó su actuación, Ramírez explicó: “Un poquito sí, porque a mí me gusta, últimamente me gusta enfrentar mis personajes con el original. Y vamos a enfrentar a Luis Majul con Luis Majul. Así que vamos a hacer este primer encuentro. No lo conozco, así que nos vamos a conocer acá por primera vez y no sé si sabe si lo imito, creo que sí, pero vamos a ver si lo hacemos en vivo y cómo sale. Yo creo que le puede gustar mucho, creo que estaría bueno hacer la otra cara de Majul, que él diga A y yo diga B. Creo que ese es el juego que podemos instalar, así que puede quedar muy divertido”.
Sobre el método para encarnar a este nuevo personaje, Iván agregó: “Es como que yo entiendo muchas veces que los personajes tienen que tener un guioncito, que está bien el chiste. Siempre tenés dos o tres chistes generales del personaje, después los llenás con la actualidad. Pero yo quiero que fluya en el momento, porque hay que ver qué puede pasar, quiero que nos hagan preguntas y que cada uno tenga su respuesta, creo que eso es interesante, pero con todos los personajes que me han pasado últimamente, que improviso en el momento y sale algo lindo, entonces digo: no forzado, nada de guion, que fluya, que veamos qué pasa”.
Finalmente, consultado sobre si se animaría a imitar a Cabak, Ramírez concluyó: “Hoy lo voy a observar un poquito. Yo creo que todo el mundo es imitable y tarde o temprano todos van a caer en el mundo de las imitaciones, sin duda”.
Mientras la programación se desarrollaba en el estudio, la calle mantenía su propio ritmo festivo. Entre las actividades que captaron la atención de todos, se destacó la presencia de Dante Rubin, un pequeño campeón sudamericano de tenis de mesa, quien protagonizó un duelo junto a Matías Waldo. Este enfrentamiento se convirtió rápidamente en el centro de las miradas, reuniendo a curiosos y fanáticos que celebraron cada punto con entusiasmo.
Tras el final del pase, Mercuriali inició su programa, pero la dinámica en la calle no se detuvo. El autor de Lanata (NE) y el exmodelo y conductor se animaron a sumarse a la competencia de ping-pong, generando un clima donde la diversión, el espíritu competitivo y el compañerismo se hicieron evidentes. El juego se transformó en un espectáculo espontáneo que integró a los conductores y al público, reforzando el carácter participativo de la jornada. Cuando concluyó el mano a mano, la propuesta se extendió a un partido de dobles: Horacio formó equipo con Waldo, mientras que Dante hizo dupla con Majul. Esta combinación de figuras de la radio con invitados especiales aportó frescura y espontaneidad, y sumó nuevos momentos de alegría al evento.
En pocos minutos, el reloj marcaba cerca de las 14 horas y el clima de fiesta seguía intacto. Luis, que durante toda la jornada mantuvo una interacción constante con los oyentes y vecinos presentes, intentó tomarse una pausa para comer un pancho. Sin embargo, el afecto del público no le dio tregua: entre bocado y bocado, accedía a fotografiarse con cada persona que se acercaba, demostrando la cercanía y el vínculo genuino que lo une con la audiencia. La escena resumió el espíritu de la celebración, donde la radio, sus conductores y el público compartieron el mismo espacio en un clima de entusiasmo y gratitud mutua.
Mientras el clima festivo continuaba en la calle, la voz de los protagonistas del equipo de El Observador siguió haciéndose oír ante este medio. Entre ellos, Fede Flowers, panelista del programa, compartió sus sensaciones sobre el significado que tiene ser parte del proyecto y sobre cómo vivió su incorporación al equipo.
Flowers relató: “Contento, muy contento, para mí son dos años en realidad. Pero cuando me convocaron, no lo podía creer. Osea Luis Majul con el gran profesional que es, el gran periodista que es, me diga: ‘Che, venite ¿querés hacerlo?’ fue hermoso. Un poco creo que él se amoldó un poco a mi manera de contar el espectáculo, me sigue el juego, hace lo que yo hago, lo que yo digo. A veces me pasa que no puedo creer que estoy haciendo que Luis Majul diga esto o hablando de tal cosa; él es como estructurado, es más correcto. Pero creo que El Observador, este año, sobre todo, lo relajó mucho más y nos dio mucho más lugar. Es muy generoso, es exigente, pero a la vez es muy generoso y yo estoy feliz. Aprendo todos los días con él y con Yanina, Marina, con Cabak también, que el año pasado estuve con él y la rompimos. Así que estoy muy, muy feliz de ser parte de El Observador.”
En su testimonio, Flowers detalló el impacto laboral y personal que le generó sumarse a la radio: “Me pasa que cuando tengo una milésima de segundo para alejarme de la situación, literalmente, es cuando digo: ‘Mirá al lado de quién estoy’. Me ha pasado con Beto Casella en Rock and Pop, me pasó con Martín Cirio en Rock and Pop, ahora con Yanina, me pasa ahora con Luis lo mismo. La verdad es que creo que Luis tiene eso de es tan generoso, que se hace tan ameno el programa, el ida y vuelta, que cuando yo me doy cuenta digo: ‘Mirá donde estoy’. Hoy le decía a Luis, venir a trabajar acá es un placer”.
A lo largo de la jornada, las propuestas para el público incluyeron sorteos que sumaron expectativa y entusiasmo entre los presentes. Entre los premios destacados se sortearon dos estadías en Mar del Plata, una televisión de 55 pulgadas y una moto eléctrica, atrayendo la atención de quienes participaron activamente en cada instancia.
Además de los sorteos, la celebración ofreció experiencias para los sentidos: hubo una cata de vino y otra de café, invitando a los asistentes a disfrutar de nuevas sensaciones y sumar momentos de distensión. Estas actividades complementaron el clima festivo y reforzaron el carácter participativo del aniversario de El Observador, consolidando la jornada como un encuentro pensado para el disfrute colectivo y el reconocimiento a la comunidad que acompaña a la radio desde sus inicios.
Así, el aniversario de El Observador se vivió como una verdadera fiesta en Chacarita, con la participación activa de la audiencia, la conducción en vivo de Majul, el humor de Ramírez y una propuesta que reforzó el vínculo entre la radio y su comunidad, apostando a la cercanía, la libertad y el crecimiento sostenido.
Crédito fotos: Jaime Olivos
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