Fecha de publicación: 24 de Marzo de 2026 a las 02:30:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción: Uno de los jugadores con un alto perfil quedó fuera de la casa, luego de una semana marcada por la sanción colectiva y una placa que complicó a todos los participantes en la casa
Contenido: La casa de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) volvió a atravesar una noche decisiva, de esas que modifican el ánimo interno y reacomodan por completo el juego. Después de una semana atípica, marcada por la sanción colectiva que envió a todos los participantes a placa positiva por un complot, el reality de Telefe definió a un nuevo eliminado. En una gala cargada de tensión, nervios y expectativa, el público terminó resolviendo que Kennys Palacios fuera quien abandonara la casa más famosa del país.
La definición de esta semana estuvo atravesada por una dinámica poco habitual. Tras la anulación de todos los votos por parte de Gran Hermano, los jugadores quedaron expuestos a una placa masiva y el público empezó a salvar, en sucesivas instancias, a sus favoritos. De esa manera, la gala del lunes llegó con siete nombres todavía en riesgo: Juanicar, Kennys, Lola Tomaszewski, Luana Fernández, Martín Rodríguez, Nazareno Pompei y Franco Zunino. Cada uno de ellos sabía que cualquier apoyo desde afuera podía marcar la diferencia entre continuar en competencia o despedirse definitivamente del juego.
Como si fuera poco, la noche comenzó con otro hecho que capturó toda la atención: el regreso de Andrea del Boca a la casa luego de haber recibido el alta médica. Su reingreso, por la puerta giratoria y con una escena de tono casi novelesco, alteró el clima previo a la eliminación y obligó a Santiago del Moro a acelerar los tiempos de una gala que ya venía recargada de emociones. Sin embargo, una vez que la actriz volvió a instalarse entre sus compañeros, toda la tensión regresó al centro de la escena: había que conocer quién sería el nuevo eliminado.
La dinámica de la gala fue siguiendo el mecanismo habitual de las placas positivas. Uno a uno, el conductor fue anunciando a los participantes que lograban bajar gracias al apoyo del público. El primero en respirar aliviado fue Nazareno Pompei, que consiguió salir de la placa y asegurar una semana más dentro de la casa. Su nombre abrió la seguidilla de salvados y le devolvió un poco de calma a un participante que venía atravesando días intensos, entre discusiones, posicionamientos y cambios de estrategia dentro del juego.
Poco después llegó el turno de Juanicar, que también fue confirmado como uno de los jugadores más respaldados por la audiencia. Su continuidad reforzó la idea de que algunos perfiles siguen manteniendo una base sólida de apoyo, incluso en un contexto tan desordenado como el que dejó la sanción grupal. La placa seguía reduciéndose y el margen de error para los que quedaban era cada vez menor.
El tercer salvado de la noche fue Martín Rodríguez, otro de los nombres que venía apareciendo en las especulaciones previas. Su permanencia significó un alivio visible dentro de la casa y una nueva muestra de cómo las encuestas en redes, aunque marcan tendencias, no siempre alcanzan para anticipar con exactitud el desenlace final de una gala. En Gran Hermano, la última palabra siempre la tiene el voto real del público, y una vez más quedó demostrado. El entrenador celebró una semana más dentro de la casa con un beso a Yanina Zilli.
Luego fue el turno de Luana Fernández, que también logró salir de la placa y continuar en competencia. Su nombre venía sonando con fuerza entre los posibles eliminados en algunos sondeos previos, por lo que su salvación terminó alterando varios pronósticos. La joven recibió la noticia con alivio, mientras el juego seguía recortando la lista de candidatos a abandonar la casa.
Más tarde, quien también logró bajar fue Franco Zunino. Su salvación completó la nómina de los participantes que lograron esquivar la eliminación y dejó planteado el mano a mano final. Para ese momento de la gala, toda la tensión se concentró en dos nombres: Kennys Palacios y Lola Tomaszewski. Ambos quedaron frente a frente en la definición, convertidos en los últimos dos jugadores en riesgo de abandonar la competencia.
La escena final tuvo todos los condimentos clásicos del reality: silencio en la casa, miradas cruzadas, compañeros conteniendo la respiración y una espera que se hizo larguísima. Santiago del Moro sostuvo el suspenso hasta el último momento, mientras de un lado y del otro se especulaba con quién sería el menos votado en esta placa positiva. Finalmente, llegó el anuncio: Kennys Palacios se convirtió en el nuevo eliminado de Gran Hermano: Generación Dorada. El maquillador recibió el 33.3% de los votos del público, en una placa positiva, frente al 66.7% de la tiktoker.
De esta manera, el asistente, estilista y amigo de Wanda Nara dejó la casa y se transformó en una nueva baja de la edición. El nulo apoyo público de la empresaria a su dupla de años llamó la atención entre los seguidores del reality. La salida del peluquero se suma a la lista de participantes que ya abandonaron el programa, entre ellos Gabriel Lucero, Tomy Riguera, Carlota Bigliani y Nicolás “Nick” Sícaro, además de los casos particulares de Divina Gloria y Carmiña Masi, que se fueron por razones ajenas a una eliminación convencional.
Con Kennys afuera, Gran Hermano: Generación Dorada entra en una nueva etapa. Quedan 23 participantes en carrera y cada gala empieza a pesar más. La competencia se endurece, las estrategias se afilan y las diferencias internas se vuelven cada vez más visibles. En ese tablero cambiante, una certeza quedó instalada tras esta última eliminación: en la casa más famosa del país, una semana puede cambiarlo todo, y nadie tiene su lugar asegurado.
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