Fecha de publicación: 19 de Marzo de 2026 a las 00:53:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción: En la última instancia del certamen culinario, la influencer aseguró que no se quedará con el monto si resulta ganadora, ya que su principal motivación no fue la competencia ni el aspecto económico
Contenido: En la antesala de una de las finales más esperadas de MasterChef Celebrity Argentina, Sofía “La Reini” Gonet volvió a quedar en el centro de la escena, pero esta vez no por un plato ni por una devolución del jurado, sino por una confesión que sorprendió a todos. A pocas horas de enfrentarse a Ian Lucas en la definición del reality, la influencer reveló qué haría con el millonario premio en caso de consagrarse ganadora, y su respuesta no pasó desapercibida.
Durante una entrevista en el pódcast Hay Amor, conducido por Nacho Elizalde en Hispa, la finalista habló con total sinceridad sobre su experiencia en el programa y dejó en claro que su relación con la competencia es muy distinta a la que muchos imaginan. “El primer programa yo arranqué con pánico escénico absoluto, sentía que quería ir corriendo a vomitar de los nervios que me daba ver el nivel de producción y las cámaras”, recordó sobre sus primeros días en el ciclo.
Con el paso del tiempo, sin embargo, ese miedo inicial se transformó en entusiasmo. “Fue una experiencia hermosa. Cada vez que eliminaban a alguien, llorábamos todos”, agregó, dejando entrever el clima emocional que se vivía dentro del programa más allá de la exigencia culinaria.
En ese contexto, sorprendió al sincerarse sobre su perfil competitivo. “Mi lado competitivo no es tanto, en realidad. A mí la competencia siempre me dio igual, no me lo tomé tan a pecho”, explicó. Incluso, cuando fue consultada directamente sobre su deseo de ganar, respondió sin rodeos: “No, a mí no me importa ganar, realmente. Me da igual”.
La frase generó sorpresa, pero lo que terminó de impactar fue lo que dijo a continuación. Ante la pregunta sobre qué haría con el premio —que asciende a 50 millones de pesos—, Sofía fue contundente: “La plata no me la pienso quedar tampoco. La quiero donar”. Y, aunque aclaró que aún no tiene definida la organización, aseguró que buscaría “alguna entidad a la cual poder donarlo y que esté todo bien”.
De esta manera, la influencer dejó en claro que su paso por el programa estuvo lejos de estar motivado por el dinero o la competencia directa con sus compañeros. “No me interesa la competencia ni por el lado de la ganancia del premio, ni por el lado de ganarle a los demás”, insistió.
En cambio, destacó que lo que realmente le dejó la experiencia fue el descubrimiento de una nueva pasión. “A mí se me despertó una pasión, me encantó la cocina y le metí a fondo en eso”, aseguró. Y comparó el reality con una instancia formativa: “El show televisivo fue como ir a una universidad. Eso a mí me voló la cabeza”.
Sus palabras llegan en un momento clave, ya que este miércoles se llevará a cabo la gran final del ciclo, en la que se enfrentará con Ian Lucas tras haber superado una exigente semifinal. En esa instancia, ambos lograron imponerse en una prueba técnica de alta complejidad que dejó fuera de competencia a Maxi López y Claudio “El Turco” Husaín.
La consigna consistía en replicar un sofisticado rack de cordero en croute de hierbas y almendras, acompañado por un puré de edamame y una reducción de aceto balsámico. Un desafío que puso a prueba no solo la técnica, sino también la precisión y la capacidad de trabajar bajo presión.
Si bien Sofía tuvo algunas dificultades con la cocción de la grasa del cordero, logró compensarlo con otros elementos del plato que fueron valorados por el jurado. Ese equilibrio le permitió avanzar a la final y, al escuchar su nombre, no pudo contener la emoción: se quebró en llanto al recibir la chaqueta de finalista.
Ahora, en la instancia decisiva, ambos deberán diseñar un menú completo de tres pasos que represente su identidad culinaria, en una gala que promete combinar tensión, emoción y show televisivo.
En paralelo, Sofía también generó repercusión en redes sociales por el look que eligió para la final. En el adelanto del programa, se la vio con un estilismo inspirado en una icónica producción de Susana Giménez: vestido amarillo, guantes blancos y una bandera argentina como parte del homenaje. Un guiño que no pasó desapercibido y que suma un componente simbólico a una noche clave en su carrera.
Mientras tanto, la expectativa crece y el público se divide entre los dos finalistas, que además comparten una particularidad: son los más jóvenes de la edición. Un dato que no pasó desapercibido y que refleja el recorrido que ambos construyeron a lo largo de más de cien programas.
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