Fecha de publicación: 9 de Marzo de 2026 a las 10:31:00 hs
Medio: INFOBAE
Categoría: ESPECTACULOS
Descripción: La participante congoleña, enfrentó momentos difíciles tras un percance que conmocionó a todo el grupo
Contenido: Un accidente en la cocina de Gran Hermano 2026 alarmó el 8 de marzo a la casa del popular reality show, cuando Jenny Mavinga, participante de origen congoleño, sufrió una quemadura en la pierna al caerle agua caliente durante un saludo con un compañero.
La participante resultó herida por el derrame accidental de agua caliente que le provocó dolor intenso y movilizó rápidamente la asistencia de los demás integrantes. El incidente llamó la atención de los televidentes y generó preocupación por el bienestar de la participante.
El accidente ocurrió en la cocina de la casa, cuando Nazareno, con un termo en la mano, se inclinó para saludar a Mavinga y volcó parte del contenido sobre sus piernas. La reacción fue inmediata: Mavinga comenzó a gritar y solicitó ayuda de sus compañeros.
“¡Ay, me quemó! Dame hielo que me arde”, expresó Mavinga, mientras intentaba calmar el dolor. Siguiendo las recomendaciones del grupo, corrió a la pileta y sumergió la pierna en agua fría como medida inicial.
Nazareno reconoció su responsabilidad frente a los demás: “Fui yo cuando la saludé. Giré para saludarla y fue con el agua del mate, se me volcó un poquito”. La evolución posterior de Mavinga se mantuvo como motivo de atención entre los compañeros.
La participación de Jenny Mavinga en Gran Hermano: Generación Dorada introdujo, por primera vez en el ciclo, el relato crudo de una experiencia de secuestro y maltrato intrafamiliar durante su infancia en el Congo. Mavinga, quien reside en Argentina desde los 17 años, utilizó su espacio en el reality para reconstruir las circunstancias que motivaron su ingreso al programa: un proyecto habitacional personal que no consiguió completar por falta de recursos, y para el cual definió el premio del reality como destino único y explícito.
Contó sobre la muerte de su madre a los cuatro años, la ausencia de vínculos estables y el episodio de secuestro sufrido a los siete años por parte de una tía materna, a quien acusó de maltrato y violencia sistemática. Su huida de esta situación, según narró, ocurrió cinco años después.
Al emigrar al país, junto a su entonces esposo , consolidó trece años de matrimonio y una familia, pese a la separación posterior. “Toda mi vida luché para cambiar mi historia, mostrar todo lo que quisieron poner fin. Solo Dios puede ponerme fin. Hasta que tenga las dos manos, los dos pies y los dos ojos, voy a seguir luchando por ser quien quiero ser”, afirmó Mavinga.
La particpante contó que comenzó a trabajar como moza a los 15 años, en un entorno de violencia y discriminación, hasta conseguir empleo en un restaurante francés, donde estableció el vínculo que luego la llevaría a migrar. “Me dieron trabajo porque yo era muy flaquita, pero con muchos melones… a los franceses les gustan flaquitas con tetas”, comentó con ironía sobre las condiciones de trabajo.
Jenny es madre, emprendedora en el rubro de peluquería y cuya motivación principal es completar la construcción de su propia vivienda. Mavinga compartió un dato concreto sobre su situación actual: compró un terreno y construyó parcialmente su casa hace tres años, pero no pudo finalizar las habitaciones por falta de fondos; el living funciona hoy como dormitorio transitorio para ella y sus hijas. “Me voy a meter a Gran Hermano para tener mi habitación con mi placard, mirar mis carteras y zapatos, y que mis hijas tengan su habitación. Así que disculpen, pero voy a ganar”, declaró ante el resto de los participantes y la audiencia.
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